COLEGIO LAGOMAR
Nuestra huerta no es solo un lugar donde crecen vegetales: un rincón de aprendizaje, respeto y cuidado por el ambiente. Está organizada en canteros elevados construidos con materiales reciclados como pallets, maderas en desuso y cajones reutilizados. Cada rincón refleja el compromiso con el medioambiente y la creatividad al servicio de la tierra.
Lo que sembramos va mucho más allá de vegetales. Todo el proceso está acompañado por prácticas de reciclaje y conciencia ecológica: restos de frutas, cáscaras de huevo, hojas secas y residuos orgánicos del colegio se transforman en compost. Esta tierra fértil nutre nuestras plantas y cierra el ciclo natural de la vida.
En esta huerta, el trabajo manual, el respeto por los tiempos de la naturaleza y la reutilización de recursos nos enseñan cada día que es posible cultivar de forma sustentable, consciente y colaborativa. Aquí todo tiene un propósito, nada se desperdicia, y cada brote es fruto del cuidado, el compromiso y el amor por el planeta.